Zoo News · PaiPai Hoy · Vie 22 Ago
PAIPAI: más de mil vidas, 78 especies y una nueva forma de entender la conservación
En Ensenada, Baja California, PAIPAI avanza hacia un modelo que integra cuidado animal, conservación, educación, inclusión y participación social. Más de mil animales de 78 especies forman parte de un Centro de Conservación que busca que cada historia pueda conocerse, documentarse y generar conciencia.

ENSENADA, B.C.— Hay una parte de PAIPAI que puede verse a simple vista: jaguares, jirafas, hipopótamos, felinos, primates, aves, reptiles y decenas de especies más.
Y existe otra que ocurre detrás.
Es la que comienza cada mañana con alimentación, observación, limpieza, registros, medicina preventiva, atención veterinaria y seguimiento del comportamiento de los animales.
PAIPAI alberga actualmente más de mil animales pertenecientes a 78 especies diferentes. La dimensión de esa población implica una operación especializada y, sobre todo, una responsabilidad permanente.
Cada uno tiene necesidades diferentes.
Y cada uno tiene una historia.
Más que un número: 78 especies bajo cuidado
Atender una población de esta dimensión significa trabajar diariamente con requerimientos completamente distintos.
La alimentación de un felino no se parece a la de un primate. Los requerimientos de un reptil son diferentes a los de un ave. Temperatura, espacios, descanso, comportamiento, nutrición y atención médica cambian de una especie a otra y también entre individuos.
Por eso la observación cotidiana es una de las herramientas más importantes.
Cambios en alimentación, movimiento, descanso o comportamiento pueden aportar información que permita actuar oportunamente.
PAIPAI cuenta además con infraestructura veterinaria y herramientas de diagnóstico, entre ellas rayos X y ultrasonido, para fortalecer la atención de los ejemplares bajo su cuidado.


Bienestar Animal: lo que sucede todos los días
El cuidado de un animal no termina cuando está alimentado y clínicamente sano.
El bienestar implica considerar también su comportamiento, entorno y necesidades propias de la especie.
Por ello, dentro del trabajo cotidiano se incorporan actividades de enriquecimiento ambiental, observación conductual y adecuación de espacios.
Un animal puede descansar durante buena parte del día porque así corresponde a su biología. Puede buscar sombra, explorar, esconderse o decidir mantenerse apartado.
Comprender esas conductas también forma parte de aprender a respetarlo.
Y ahí aparece una de las funciones más importantes de un Centro de Conservación: ayudar a sustituir percepciones humanas sobre los animales por conocimiento.

Conocer para conservar
PAIPAI trabaja también en educación ambiental.
Programas como Pasaporte Escolar y Guardianes de la Conservación han permitido llevar mensajes sobre fauna, biodiversidad, tenencia responsable, tráfico ilegal de especies y cuidado del medio ambiente a miles de niñas, niños, jóvenes y familias.
La educación tiene una función estratégica.
Una persona difícilmente puede interesarse en proteger aquello que desconoce.
Por eso cada especie abre una posibilidad para hablar también de lo que ocurre fuera del Centro: pérdida de hábitat, tráfico ilegal, contaminación, cambio climático y presión humana sobre los ecosistemas.
La experiencia puede terminar al salir de PAIPAI.
El aprendizaje no tendría por qué hacerlo.

Conservación que necesita producir evidencia
La conservación exige algo más que buenas intenciones.
Requiere conocimiento, protocolos, colaboración científica, seguimiento y producción de evidencia sostenida en el tiempo.
César Esparza
Redacción PAIPAI
